viernes, 5 de mayo de 2017

La línea correcta


Y después de perder...
tres o cuatro horas pensando...
con qué texto afrontar
el día después

el día después de mañana...
aquel en que pronuncié la clave, el pedido
de ya no ir más para atrás
y pienso...
con qué otro relato equiparar al de ayer
y tampoco yo -no solo los artistas contemporáneos, conceptuales-
no tengo qué decir...

se me ocurre que porqué
mejor
no compensarlo un poco
y oír mi propia necesidad de equilibrio...
entonces no hacer nada concienzudo,
ni darle otra vuelta de rosca.
equilibrar el mundo
y satisfacer una necesidad
física, natural:
e ir a nadar.

Y luego no decir nada nuevo...
nada que busque brillo ni pulido
solo escribir
estar a flote
a tiempo, con el plazo que me puse
a mano, con el día que vence
sentarme aquí y hacer la plancha

Perder, por un rato, la sensación de gravidez. De gravedad.
Fundir los dos estados opuestos que tengo:  la pereza y la hiperproductividad
Hacer caso a mi energía
no dar lo que no puedo
encontrarme en paz con estar,
vislumbrando, ilusorio o no,
entre el fin de mar y el principio del cielo,
el horizonte;
un lugar de equilibrio, de contacto
entre los anhelos inalcanzables y
los mundos subacuáticos
donde la vida se esconde
de la vista ajena


No hay comentarios:

Publicar un comentario